¿Cómo aplicar la resiliencia empresarial en una organización?

La resiliencia es un concepto que puede aplicarse en muchos contextos diferentes y con resultados muy diversos, de acuerdo con la situación que se esté afrontando, pero, en general, es posible conseguir un desempeño mucho más eficiente y contar con una templanza mucho mayor si han logrado crear una resiliencia para afrontar los desafíos. Así como también es muy importante que puedan encontrar un equilibrio en la forma en la que llevan a cabo los diversos procesos de adaptación a fin de no terminar de quemarse ni sufrir una sobre exigencia a causa de no tener un control de las circunstancias. 

Por su parte, en lo que respecta a un entorno laboral en el que desarrollar estas capacidades, la forma de llevarlo a cabo es muy diferente, ya que hay muchas contemplaciones que deberían tomar en cuenta para conseguir una mayor uniformidad en la forma en la que los empleados afrontan los desafíos tanto personales como colectivos. Además de que también entra en acción el desarrollo de una psicología colectiva en la que se puedan ordenar los factores sociales que van conformando la forma de trabajar de cada empresa en particular. 

Es por estos motivos que, si quieren aprender a desarrollar una resiliencia empresarial más estable y constante, lo que les recomendamos principalmente es que comiencen a implementar determinadas medidas y dinámicas de trabajo más eficientes que puedan ayudarlos a conseguir estos objetivos. Así como también hay muchas formas de mejorar la eficiencia de los mecanismos de trabajo que implementan al adaptarlos a las necesidades particulares que presenta su empresa. 

En qué consiste la resiliencia empresarial

La resiliencia es una capacidad de soportar los desafíos y los problemas que puedan surgirle a una persona. Se mide el grado de resiliencia de alguien en su capacidad de adaptarse a las circunstancias adversas con rapidez y en su determinación para soportar los inconvenientes que se presenten. De manera que puedan salir más fuertes luego de un proceso de prueba que resulte desafiante. 

En lo que respecta al ámbito empresarial, contar con “resiliencia” consiste técnicamente en poder aplicar esas capacidades a fin de lograr un funcionamiento mucho más eficiente y con mejores resultados. Así como también es la capacidad de salir fortalecidos de las etapas de crisis económicas que puedan presentarse eventualmente. 

Por lo tanto, resulta fundamental que comiencen a implementar medidas y a establecer sistemas de contención que logren amortiguar los cambios externos en el interior de la empresa. A la vez que también puedan lograr, si no un crecimiento constante y bien desarrollado, al menos la conservación de su puesto en el mercado con relación a la competencia. 

Conocer las capacidades particulares de su empresa

El primer paso a fin de poder plantear estrategias a futuro es comenzar a conocer mejor las capacidades y los recursos de los que disponen a fin de poder aprovechar mejor su potencial. Así como también es fundamental que puedan comprender la situación en la que se encuentran actualmente a fin de poder determinar el potencial con el que cuentan. 

A partir de estos esfuerzos de autodeterminación y de autoconocimiento, es posible encontrar un equilibrio mucho mayor en la forma en la que se establecen las diversas estrategias de mercado para afrontar desafíos. Así como también pueden redistribuir sus recursos de acuerdo a los modelos operativos que les resulten más convenientes en cada momento, de manera que puedan lograr una mayor eficiencia en situaciones de alta exigencia. 

Crear una retroalimentación informativa eficiente

Un medio de conocimiento de los diversos recursos de los que disponen y de la forma en la que pueden afrontar los desafíos con los que cuenten a diario es generar una retroalimentación confiable y eficiente en todo momento. Por ejemplo, algunas de las formas de establecer este medio de conocimiento son las siguientes: 

  • Comenzar a implementar sistemas de gestión ofimática y SQL, es decir, bases de datos para la administración de los clientes y de los recursos disponibles. 
  • Realizar encuestas a los empleados para conocer sus aspiraciones, sus preocupaciones y los intereses que tienen en la empresa. 
  • Conocer mejor la competencia del mercado, para contar con una imagen más realista de la forma en la que se desempeña su empresa en el rubro en el que se aplica. 
  • Buscar alternativas y soluciones diversas para los mismos problemas recurrentes que puedan presentarse, de manera que no se encuentren desprevenidos o desorientados frente a los cambios de circunstancias. 

Obviamente, cada empresa es un microcosmos particular y cuenta con sus propias características, pero, al conocer de forma inmediata los resultados que obtienen al implementar determinadas medidas y, al modificar el curso de las acciones que llevan a cabo a partir de la nueva información recopilada, pueden lograr un funcionamiento mucho más dinámico y eficiente. Así como también pueden reconocer y solucionar inconvenientes de una forma más rápida, antes de que lleguen a ser más problemáticos o preocupantes. 

Trabajar desde adentro hacia afuera, de lo individual a lo colectivo

Para lograr grandes cambios y conseguir una uniformidad mayor en un tejido social que funciona de acuerdo a las diversas dinámicas de poder y de creación de valor que se presentan dentro de una empresa, es fundamental que primero se enfoquen en los individuos, es decir, los empleados, y luego que recurran al plano más colectivo. Así como también es fundamental que puedan encontrar un equilibrio entre el control y las directivas generalizadas con la autonomía de los propios empleados. 

A fin de lograr estos resultados, les recomendamos que puedan realizar capacitaciones y que les brinden herramientas útiles a sus trabajadores. Solo así podrán estar preparados luego para conseguir mejores resultados y para anteponerse ante las dificultades que se presenten. 

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