¿Qué es la identidad organizacional y cómo potenciarla en el personal?

Vivimos tiempos complicados para las empresas. Las dinámicas actuales, marcadas por la flexibilización del trabajo, la virtualidad, el desarrollo de emprendimientos personales potenciados por las redes sociales, sumado a una valorización positiva del tiempo de ocio, los viajes y el esparcimiento, han generado una cultura de la rotación dentro de las empresas que parece haber llegado para quedarse.

Hoy en día, las personas, en especial los más jóvenes, no proyectan estar durante mucho tiempo dentro de una misma compañía. Comienzan un nuevo puesto, y al año o a los dos años van en busca de nuevos desafíos, sean en otras empresas o en pos de vivir otras experiencias a nivel personal.

Esta cultura de la rotación, potenciada en el último tiempo con la proliferación de las herramientas digitales y cambios en las escalas de valores sociales, donde la búsqueda de nuevos desafíos y horizontes suele ponderar por sobre la estabilidad, continuidad y crecimiento dentro de una misma institución, genera graves consecuencias para las empresas, que se ven obligadas de manera constante a buscar nuevo personal capacitado para sus procesos de trabajo.

Esto dificulta, a su vez, que las compañías destinen tiempo y recursos en la capacitación de sus recursos humanos. ¿De qué sirve mejorar las habilidades técnicas de un empleado que más temprano que tarde dejará la compañía? ¿Cómo se puede lograr una plantilla estable de profesionales capacitados y con conocimiento y experiencia de la industria? ¿Es posible retener el personal de una compañía sin necesidad de otorgar beneficios económicos elevados, muy difíciles de sostener en el largo plazo?

Estas son solo algunas de las preguntas que hoy en día realizan los departamentos de recursos humanos de las grandes empresas al momento de pensar cómo combatir la cultura de la rotación. Una posible solución a esta problemática es la identidad organizacional. Este es uno de los valores más importantes de una compañía, y su fortalecimiento al interior de la institución se torna en un aspecto cualitativo fundamental para su desarrollo.

  1. ¿Qué es la identidad organizacional? 

La identidad organizacional se encuentra estrechamente relacionada a las principales cualidades de una organización, tanto a nivel interno como externo. Sus valores, sus objetivos, su trayectoria, la cultura que promueve, entre otros puntos.

Dos puntos fundamentales para reconocer la identidad organizacional de una institución son su misión y visión. La misión de una empresa, marca u organización es su razón de ser, lo que realiza en la actualidad. Sus principales acciones y actividades, sus objetivos, pensados siempre en un corto plazo. La misión se vincula al presente, y suele ser una meta realizable.

Por su parte, la visión está relacionada a lo que la empresa, marca u organización quiere ser. Su deseo a largo plazo, su desarrollo y objetivo pensando en un ideal que se cumplirá en el futuro. Si, por su parte, la misión se relaciona con las actividades actuales, la visión se relaciona con las distintas estrategias que la institución debe llevar a cabo para poder ser lo que desea ser en el futuro.

Es fundamental que todas las acciones de una empresa se vinculen a la identidad organizacional de la misma. Trazar objetivos estratégicos que sirvan como marco dentro de los cuales se engloben las actividades, productos, servicios, alianzas, entre otras cosas, de una compañía. Tener bien en claro la identidad organizacional ayudará de forma significativa en los planes de trabajo a diagramar y desarrollar.

Por eso es importante que los líderes de una organización sean fieles representantes de la identidad organizacional, que actúen de forma alineada a los valores de la institución y que promuevan esos valores al resto del personal. A veces es más efectiva la interpelación o identificación que puede hacer una persona en comparación a lo que puede lograr una empresa, y es ahí donde entra a funcionar el rol de los líderes. No se trata únicamente de guiar en el día a día, algo sumamente necesario, sin lugar a dudas, sino también de dar sentido a esas acciones que forman parte del trabajo diario.

La identidad organizacional está relacionada con el lugar que ocupa y busca ocupar una institución dentro de la sociedad, su razón de ser frente al mundo. Comprenderla es fundamental para reafirmar el compromiso de quienes dedican gran parte de sus días y esfuerzo para trabajar dentro de ella.

  1. ¿Cómo promover la identidad organizacional dentro del personal de una compañía?

Como dijimos, la identidad organizacional es uno de los valores más importantes que tiene una empresa, y su fortalecimiento al interior de la institución es un eje clave para aumentar el compromiso y la dedicación del personal. En tiempos de la cultura de rotación que describimos, esto se vuelve todavía más fundamental.

Ahora bien, ¿cómo podemos promover la identidad organizacional dentro de la empresa? Un ejercicio interesante es hacer que el personal reflexione sobre cada una de las tareas que lleva adelante dentro de la compañía, si sus responsabilidades y las acciones que genera se encuentran enmarcadas en los objetivos estratégicos de la empresa, su misión y visión. Tener bien definidos cada uno de estos aspectos vinculados a la identidad organizacional obligará a los empleados a tener en cuenta y presentes los valores que promueven a lo largo de su jornada de trabajo.

Otro ejercicio interesante a llevar a cabo es la organización de encuentros sociales dentro del horario de trabajo. Destinar una cierta cantidad de horas a un espacio lúdico, interactivo y de reflexión, donde en conjunto los empleados, asistentes, coordinadores y líderes se encuentren para intercambiar ideas y pensamientos sobre la empresa, sus objetivos y el lugar que desea ocupar dentro de la sociedad. Esto servirá para que los empleados se sientan parte del armado estratégico de la compañía, de su esencia y sus objetivos tanto a corto como a largo plazo.

Estos espacios, asimismo, permitirán mejorar la convivencia laboral, generando un ámbito de trabajo más sano y agradable. Una identificación con la identidad organizacional de la compañía aumentará de forma significativa el compromiso de los empleados con la empresa. Y será, sin lugar a dudas, el valor destacado frente a la sociedad.

(Visited 9 times, 1 visits today)

Leave a Reply